Katársis Electrónika

Lautaro Ibáñez: El productor mendocino que debutó en el escenario de Set About, sello de Metodi Hristov

Lautaro, empezaste tu recorrido en la música muy joven, a los 16 años, en un estudio de grabación. ¿Cómo recordás ese primer acercamiento al mundo del sonido y qué te motivó a seguir ese camino?

 

Desde muy joven, la música tuvo un papel fundamental en mi vida. Mis amigos y yo siempre fuimos apasionados por escuchar todo tipo de música. Alrededor de los 14 años empecé a interesarme por la música electrónica, especialmente por el EDM. Al poco tiempo, aproximadamente un año después, me compré mi primer controlador y fue entonces cuando descubrí el Tech House, un género que me atrapó por completo. Solía tocar en casa con mis amigos, simplemente por diversión.

Tiempo después, un amigo me comentó que en Mendoza había un estudio donde enseñaban producción musical. En ese momento no había muchas opciones para aprender, pero él me recomendó a un artista tremendo llamado Demon NOISE. Decidí inscribirme en un curso grupal en su estudio NOIS y, desde la primera clase, me enamoré de la producción musical.

Allí fue donde conocí por primera vez el Techno y decidí ir por ese camino.

A partir de ese momento, seguí aprendiendo de forma autodidacta y nunca más dejé de hacerlo. Entrar a ese estudio fue un punto de inflexión en mi vida: se me abrió un mundo completamente nuevo y descubrí mi verdadera pasión.

 

Estudiaste producción musical en la Universidad Nacional de San Luis y también te formaste en el Instituto IMAS. ¿Qué aprendizajes o experiencias de esas etapas sentís que marcaron tu manera de crear hoy?

 

Irme a estudiar a San Luis marcó un antes y un después en mi carrera como productor. Allí aprendí mucho sobre teoría musical y armonía, y tuve la oportunidad de relacionarme con muchos artistas que no provenían del mundo de la música electrónica, sino de géneros muy diversos. Conocí músicos, cantantes, guitarristas y pianistas que influyeron profundamente en mi forma de ver y entender la música.

Esa etapa amplió enormemente mis conocimientos y mi perspectiva. Fue una experiencia sumamente enriquecedora y, al mismo tiempo, muy divertida, ya que estaba rodeado de música todo el tiempo. Podría decir que me encontré completamente en mi salsa

Cuando regresé a Mendoza, sentí la necesidad de seguir formándome, especialmente en el área del sonido. Fue entonces cuando se me presentó la oportunidad de estudiar en el Instituto IMAS de Mendoza, donde me recibí como Especialista en Ingeniería de Grabación y Especialista en Audio y Sonido. Gracias a esa formación, logré aprender a mezclar y masterizar mi propia música con una base técnica sólida.

 

 

Tu sonido tiene una identidad muy clara: kicks potentes, bajos con groove, melodías oscuras y emotivas. ¿Cómo fuiste desarrollando esa firma sonora que te caracteriza?

 

Al igual que muchos artistas, fui desarrollando mi identidad sonora con el tiempo, a base de prueba y error. Siempre busqué crear mis propios elementos desde cero, y eso fue clave para construir mi autenticidad como productor. Aprender diseño sonoro marcó un antes y un después en mi proceso creativo; considero que es una parte fundamental para definir un estilo propio.

Con el tiempo, fui diseñando mis propios sonidos y creando mis propios recursos musicales, lo que me permitió desarrollar una identidad cada vez más marcada. Por supuesto, también fui influido por otros artistas a quienes siempre admiré y de los cuales aprendí muchísimo.

 

 

Has compartido cabina con referentes internacionales como Pan-Pot, Bart Skils y Metodi Hristov. ¿Qué te aportaron esas experiencias a nivel profesional y personal?

 

El hecho de poder compartir con artistas grandes, a quienes siempre admiré, ha sido una experiencia sumamente importante y enriquecedora. No solo se trata de compartir cabina, sino también de conectar de una forma más personal con ellos. De esas experiencias se aprende muchísimo: desde observar cómo tocan, hasta escuchar sus historias y consejos sobre el mundo de la música.

Conversar con esos artistas fue enriquecedor en todos los sentidos, incluso a nivel personal. Muchas veces, escuchar que ellos también atravesaron momentos de frustración o dudas te ayuda a entender que es parte del camino y a evitar frustrarte por cosas que son naturales en el proceso.

Siempre admiré a los artistas que crecieron desde abajo, enfocados en la producción musical y fieles a su visión. Por suerte, los artistas con los que he tenido la oportunidad de compartir representan justamente eso, y eso me inspira aún más a seguir creciendo.

¿Hay alguna presentación que recuerdes como especialmente significativa en tu carrera?

 

 

Hay una presentación en mi carrera que, sin duda, marcó un antes y un después: el showcase de Set About en Bulgaria. Tuve la oportunidad de tocar B2B con Metodi Hristov, mi artista favorito y a quien más admiro. Fue un momento muy especial y significativo para mí.

Esa noche también estuvieron presentes mis mejores amigos, quienes me acompañaron en todo momento. Compartimos una hermosa cena junto a Bart Skills, que también formó parte del line-up de la noche. Estar en un país con una cultura tan distinta a la que estaba acostumbrado fue una experiencia increíble y muy enriquecedora.

Sin duda, esa fue la presentación más importante y significativa de toda mi carrera hasta el momento.

Tus lanzamientos en sellos como Unrilis, Legend y Set About te posicionaron muy bien en la escena techno. ¿Cómo fue el proceso hasta lograr publicar en esos labels?

El proceso para poder firmar en esos sellos fue largo y desafiante. Hubo muchos intentos en los que mi música fue rechazada, pero gracias a la constancia y al trabajo duro, finalmente logré editar en ellos. Set About fue, sin duda, el más importante para mí, ya que gracias a publicar música en ese sello pude construir una relación más cercana con Metodi Hristov.

Recuerdo que en una ocasión le envié alrededor de veinte tracks, y fue en ese momento cuando él realmente se interesó en mí como artista. A partir de ahí, todo cambió: mi carrera tomó un rumbo completamente nuevo y comenzaron a abrirse muchas puertas que antes parecían inalcanzables.

 

¿Qué metas o proyectos te gustaría alcanzar en los próximos años, tanto en el estudio como en el escenario?

 

Tengo muchas metas y objetivos para los próximos años, pero sin duda los principales son lanzar música en sellos a los que hace tiempo busco llegar, colaborar con artistas a quienes admiro profundamente, y tocar en festivales internacionales. Más allá de eso, mi propósito es seguir creciendo tanto a nivel personal como musical, aprendiendo y evolucionando constantemente en este camino que me apasiona.

 

Finalmente, ¿qué consejo le darías a los jóvenes que recién empiezan en la producción o el DJing y sueñan con construir una carrera como la tuya?

 

Mi principal consejo es tener constancia, disciplina y esfuerzo, y rodearse siempre de personas que te quieran ver crecer, gente confiable y con buena energía. También es fundamental recordar por qué empezaste: en mi caso, fue por amor a la música, porque es lo que más disfruto hacer. Creo que nunca hay que perder de vista ese motivo que nos impulsa.

Hay que mantenerse siempre abierto a aprender, escuchar mucha música y trabajar día a día en el crecimiento personal y musical. Estoy convencido de que toda persona que realmente siente pasión por esto y se esfuerza constantemente, tarde o temprano, va a llegar a lograr algo grande.